Ir al contenido principal

Sin palabras.



-Pero porque tú no tienes miedo a nada, eres fuerte, demasiado fuerte...

+ Tienes razón yo no tengo miedo a nada, ¿Y sabes porqué? Porque desde pequeñito aprendí que el miedo solo te impedía seguir a delante, te impedía soñar, vivir, solo te estropeaba todos tus sueños y yo tenía claro que el miedo y yo nunca nos íbamos a llevar bien, por eso mismo empecé desde bien pequeñito a apartarme de él. Cuando papa me decía que iba dejar la luz del pasillo encendida para que durmiese tranquilo, yo le decía que no hacia falta, le insistía con que apagara la luz del pasillo, que no me daba miedo, aunque en el fondo estaba cagado, le convencí con que podía dormir con ella apagada y así fue, me acostumbré a dormir con la luz del pasillo apagada, pero te admito que las primeras noches los dos primeros meses para ser exactos lo pase realmente mal, pero mira, conseguí quitarme ese miedo de encima y con todos los miedos del mundo suelo hacer exactamente lo mismo, superarlos, hasta conseguir apartarlos de mí.

- Pero a veces es inevitable sentir miedo... hay cosas en la vida a las que tendrás miedo siempre como miedo a ...

+¿A la muerte? Si te refieres a la muerte, debo decirte que es el miedo más tonto que puede tener una persona, ¡Todos moriremos algún día! Antes o después de lo previsto o incluso cuando menos nos lo esperamos, pero al igual que nacemos también tenemos que morir, ¿Por qué temer a eso?

- No me refería a eso, quería decir que... a veces sentir miedo a perder a esa persona, acojona a más no poder.

+ ¿Te cuento un secreto?

- ¡Claro!

+ Yo si que temo a algo.

-¿De verdad?

+ De verdad macarrilla.

- No me lo creo jajajaja ¿Tú miedo? si me acabas de decir que no tienes miedo a nada (¬¬) ¿A qué temes?

+ A que algún día me falte esa sonrisa que tienes ahora mismo en la cara cuando más lo necesite, a que algún día me falte tu voz en mi cabeza cuando vaya ha hacer algo malo y me diga "No lo hagas, por favor, hazlo por mí" y inevitablemente pare, tengo miedo a que algún día algún cabrón te reviente la vida, a que te pase algo malo o que algún día desaparezcas sin ningún motivo de mi vida, tengo miedo a que me olvides, a que me odies, a que algún día no quieras saber nada de mí, tengo mucho miedo, me acojona la idea de saber que te puedo perder, me mata la idea, no podría permitirme eso nunca, en mi vida, porque me faltarían 10000 vidas para poder superar este miedo, me faltarían cojones para poder superarlo, no podría, no puedo con este miedo, te lo juro y ya sabes que yo no soy de jurar.





Comentarios

Entradas populares de este blog

....

—Estoy triste. —¿Por qué? —¿Puedo ser sincera? —Por favor. —Es de noche, y no tardaré mucho en acostarme, pero no conseguiré dormirme hasta dentro de un par de horas. Mientras tanto, daré vueltas en la cama, sin saber muy bien por qué, sintiéndome un poco vacía, sin saber qué me falta. Y así, siempre. Hay noches en las que no puedo ni llorar y tengo una presión en el pecho que yo qué sé. Cierro lo s ojos e intento hacerla desaparecer, pero no lo consigo. Temo... temo estar convirtiéndome en una causa perdida. Temo que mañana será como hoy, y siempre igual. Llevo mucho tiempo subiendo el volumen de la música cuando quiero escapar, como si así pudiese acallar las ganas que me queman. Sé que es triste, pero no puedo hacer otra cosa. Y me digo "Sonríe, la vida no está tan mal, chica", pero sólo son palabras. A veces creo que toda esto es una triste excusa para que, cuando sea feliz, sepa disfrutarlo. Ya sabes. Es lo que me digo cada noche. Otras noches ya no pue...
Me senté en la cama observándole mientras se vestía (Me pasaba media vida así), él hablaba de algo pero yo no lo escuchaba, ni si quiera le contestaba. Se acer có a mí, mientras me retiraba el pelo que me tapaba la cara, con sus manos. Intentó besarme, pero yo me aparté. Volvió a intentarlo, reaccioné de la misma manera que antes, volví a rechazarle. Entonces me agarro de la cara, y se quedó unos segundos mirándome sin decir nada. -¿Qué pasa enana?.

Esta noche quédate

Hoy el pasado me ha susurrado tu nombre, me ha vuelto a hablar de aquellas noches, me ha dicho que tus sábanas últimamente me llaman a gritos, que a tu almohada le faltan mis mordiscos e incluso que a las noches al acostarte echas de menos eso de que mi olor este disperso por toda tu cama, me ha dicho que a veces te da por nombrarme, que a veces te sale una sonrisa cuando pronuncian mi nombre... Echas de menos aquellas tardes que nos perdíamos entre tus sábanas, aquellos susurros cada vez que me incordiabas, aquellos besos a altas horas de la noche en tu portal o aquella vez tirados bajo el sol acariciándonos preguntándonos una y otra vez a donde nos llevaría todo esto... A ningún lado, he ahí la respuesta, o mejor dicho, a todos los lados. Me persigues, tu colonia, tu voz, tus palabras, tu ausencia, realmente me persigue todo lo que tenga que ver contigo, me persiguen las ganas de volver a verte, de volver a acariciarte, rozarte o simplemente besarte, me persiguen las ganas de volve...