Ir al contenido principal

21/09/2017

Hay personas tóxicas, tan tóxicas que están llenas de veneno por dentro.
El mayor problema de la personas así es que no tienen la capacidad de reconocer esas carencias, problemas, complejos e inseguridades que tienen, y como no son capaces de asumirlo, son incapaces de superar ese duelo y llegar a desintoxicarse. 
Y además por si eso ya fuera poco su frustración les lleva a querer intoxicar a las personas de su alrededor, a esas que tanto dice quererlas. Las mete en un bucle virulento enfermándolas a ellas también. Porque aunque parezca mentira hay persona que se alegran de la desgracias ajenas y disfrutan viéndolas sufrir.

Porque tu eres de esas personas, sí, de las que son radiantes por fuera pero están podridas por dentro, y qué quieres que te diga, prefiero mil veces más que me quieran por quien soy, por como soy, que por lo que tengo o peor, por como estoy. 

Podría pasarme horas escribiendo reproches, feos, o todas las veces que has ocultado y mentido en cosas, pero que quieres que te diga solo te voy a dar las gracias; por hacer que abra los ojos y ver esta triste realidad, aunque me haya costado hacerlo durante todos estos años, pero sobre todo te doy las gracias por hacer que él también los abra, porque has sido una injusta y una egoísta con una persona que hubiera dado la vida por ti. Cortaste mis alas, pero gracias a las personas que me quieren me han vuelto a crecer otra y ahora si que he aprendido a volar. Así que no pienso invertir ni un solo segundo más en ti, y para terminar solo pienso decirte que siento tanta pena como felicidad, siento pena porque debe joder intentar romper algo y que no salga, pero sobre todo siento pena porque debe ser difícil tener dos caras y más aún tener que interpretar dos papeles. 
Pero como siempre digo el tiempo pone a cada uno en su lugar o mejor dicho, a cada cerdo le llega su San Martín y precisamente por eso estoy tan feliz. Ahora mismo no pienso desearte suerte, yo no soy como tú, a diferencia de ti soy sincera y siempre voy de frente, así que no pretendo mentirte, solo me queda decirte: Cuánto me alegro de verte ahí.

Comentarios

Entradas populares de este blog

....

—Estoy triste. —¿Por qué? —¿Puedo ser sincera? —Por favor. —Es de noche, y no tardaré mucho en acostarme, pero no conseguiré dormirme hasta dentro de un par de horas. Mientras tanto, daré vueltas en la cama, sin saber muy bien por qué, sintiéndome un poco vacía, sin saber qué me falta. Y así, siempre. Hay noches en las que no puedo ni llorar y tengo una presión en el pecho que yo qué sé. Cierro lo s ojos e intento hacerla desaparecer, pero no lo consigo. Temo... temo estar convirtiéndome en una causa perdida. Temo que mañana será como hoy, y siempre igual. Llevo mucho tiempo subiendo el volumen de la música cuando quiero escapar, como si así pudiese acallar las ganas que me queman. Sé que es triste, pero no puedo hacer otra cosa. Y me digo "Sonríe, la vida no está tan mal, chica", pero sólo son palabras. A veces creo que toda esto es una triste excusa para que, cuando sea feliz, sepa disfrutarlo. Ya sabes. Es lo que me digo cada noche. Otras noches ya no pue...
Me senté en la cama observándole mientras se vestía (Me pasaba media vida así), él hablaba de algo pero yo no lo escuchaba, ni si quiera le contestaba. Se acer có a mí, mientras me retiraba el pelo que me tapaba la cara, con sus manos. Intentó besarme, pero yo me aparté. Volvió a intentarlo, reaccioné de la misma manera que antes, volví a rechazarle. Entonces me agarro de la cara, y se quedó unos segundos mirándome sin decir nada. -¿Qué pasa enana?.

Esta noche quédate

Hoy el pasado me ha susurrado tu nombre, me ha vuelto a hablar de aquellas noches, me ha dicho que tus sábanas últimamente me llaman a gritos, que a tu almohada le faltan mis mordiscos e incluso que a las noches al acostarte echas de menos eso de que mi olor este disperso por toda tu cama, me ha dicho que a veces te da por nombrarme, que a veces te sale una sonrisa cuando pronuncian mi nombre... Echas de menos aquellas tardes que nos perdíamos entre tus sábanas, aquellos susurros cada vez que me incordiabas, aquellos besos a altas horas de la noche en tu portal o aquella vez tirados bajo el sol acariciándonos preguntándonos una y otra vez a donde nos llevaría todo esto... A ningún lado, he ahí la respuesta, o mejor dicho, a todos los lados. Me persigues, tu colonia, tu voz, tus palabras, tu ausencia, realmente me persigue todo lo que tenga que ver contigo, me persiguen las ganas de volver a verte, de volver a acariciarte, rozarte o simplemente besarte, me persiguen las ganas de volve...