Ir al contenido principal

"Cuando algo termina, es porque algo mejor esta por llegar mi niña".

El tiempo pasa, las personas cambian y con ello las cosas también. Jodidamente esos cambios llegan cuando menos nos los esperamos, cuando menos los necesitamos, y cuando más necesitamos a esa persona. Y justo en ese mismo instante es cuando realmente nos damos cuenta de lo poco que nos pueden llegar a gustar esos malditos cambios, lo mucho que daríamos por volver tiempo atrás y volver a tener eso que tanto quisimos, que tanto queremos y tanto necesitamos.

Nos damos cuenta del daño que nos puede llegar a hacer ver tan distante a esa persona que hace muy poco estaba a unos pocos centímetros de nosotras, lo mucho que duele ver que esa persona que tanto a significado para ti a partir de ahora solo será uno más, como esos amores pasajeros que tuviste tiempo atrás. Tendrás que soportar ver como esa persona a la que le prometiste un para siempre ya no va a estar más en tu vida. Tendrás que acostumbrarte a verle pasar sin que te diga alguno de sus "Qué guapa estás hoy enana" acostumbrarte a estar sin ningún mensaje de "No bebas, por favor" antes de salir de fiesta, a no tener esos wasap a las tantas de la noche cuando sale de fiesta diciéndote lo mucho que te quiere, o esos washap despertándote diciéndote ese tipo de cosas que solo tú y él sabéis. Y sí, le necesitarás más que nunca y jodidamente tendrás que seguir a delante sin él, sin todas esas cosas que algún día no supiste valorar, porque a veces cuando todo se acaba, cuando todo cambia, te das cuenta de que te quejabas de cosas que ahora mismo desearías volver a vivir, que desearías una y otra vez repetir esos instantes de angustia, de enfado, de rabia, porque ahí al menos, en esos momentos, él estaba junto a ti.


https://www.youtube.com/watch?v=lMbg8HCEnxg

Comentarios

Entradas populares de este blog

....

—Estoy triste. —¿Por qué? —¿Puedo ser sincera? —Por favor. —Es de noche, y no tardaré mucho en acostarme, pero no conseguiré dormirme hasta dentro de un par de horas. Mientras tanto, daré vueltas en la cama, sin saber muy bien por qué, sintiéndome un poco vacía, sin saber qué me falta. Y así, siempre. Hay noches en las que no puedo ni llorar y tengo una presión en el pecho que yo qué sé. Cierro lo s ojos e intento hacerla desaparecer, pero no lo consigo. Temo... temo estar convirtiéndome en una causa perdida. Temo que mañana será como hoy, y siempre igual. Llevo mucho tiempo subiendo el volumen de la música cuando quiero escapar, como si así pudiese acallar las ganas que me queman. Sé que es triste, pero no puedo hacer otra cosa. Y me digo "Sonríe, la vida no está tan mal, chica", pero sólo son palabras. A veces creo que toda esto es una triste excusa para que, cuando sea feliz, sepa disfrutarlo. Ya sabes. Es lo que me digo cada noche. Otras noches ya no pue...
Me senté en la cama observándole mientras se vestía (Me pasaba media vida así), él hablaba de algo pero yo no lo escuchaba, ni si quiera le contestaba. Se acer có a mí, mientras me retiraba el pelo que me tapaba la cara, con sus manos. Intentó besarme, pero yo me aparté. Volvió a intentarlo, reaccioné de la misma manera que antes, volví a rechazarle. Entonces me agarro de la cara, y se quedó unos segundos mirándome sin decir nada. -¿Qué pasa enana?.

Esta noche quédate

Hoy el pasado me ha susurrado tu nombre, me ha vuelto a hablar de aquellas noches, me ha dicho que tus sábanas últimamente me llaman a gritos, que a tu almohada le faltan mis mordiscos e incluso que a las noches al acostarte echas de menos eso de que mi olor este disperso por toda tu cama, me ha dicho que a veces te da por nombrarme, que a veces te sale una sonrisa cuando pronuncian mi nombre... Echas de menos aquellas tardes que nos perdíamos entre tus sábanas, aquellos susurros cada vez que me incordiabas, aquellos besos a altas horas de la noche en tu portal o aquella vez tirados bajo el sol acariciándonos preguntándonos una y otra vez a donde nos llevaría todo esto... A ningún lado, he ahí la respuesta, o mejor dicho, a todos los lados. Me persigues, tu colonia, tu voz, tus palabras, tu ausencia, realmente me persigue todo lo que tenga que ver contigo, me persiguen las ganas de volver a verte, de volver a acariciarte, rozarte o simplemente besarte, me persiguen las ganas de volve...