Ir al contenido principal

Miénteme

Dime que ya no te acuerdas de mí, que me has olvidado.

Dime que ya no necesitas que te susurre tu nombre al oído tartamudeando, que ya no echas en falta mis manos. Dime que hace tiempo que no piensas en mí, en lo nuestro. Dime que yo no soy la única persona en este jodido mundo que necesitas cuando estas realmente mal, dime que alguien me ha sustituido, que me han intercambiado. Dime que las noches de luna llena no te acuerdas de mí, que no deseas volver a verme sonreír y que el único puto motivo seas tú. Dime que cada vez que sales de fiesta no aparezco en tú último cubata de la noche y que no te rayas la cabeza pensando en mí borracho. Dime que ya no necesitas mis besos, que prefieres los besos de una tía que ni si quiera conoces. Dime que no echas de menos que me despierte a tu lado, que nos durmamos abrazados. Dime que no soy la única tía que conoce tu voz en formato gemido, en formato susurro. Dime que las cosas que me decías al oído con esas copas de más eran mentira, dime que nunca me has querido, que yo para ti solo fui un capricho. Dime que nunca te he importado, que solo he sido una más. Dime que las veces que te hice llegar a la locura ya las has olvidado, dime que ya no te acuerdas de mis manos deslizándose tu cuerpo a bajo. Que no me necesitas, que te has desenganchado. Que te has desecho de todas mis huellas dactilares de tu cuerpo, que no te derrumbas al ver nuestras fotos. Dime que puedes vivir sin mí, que ya no tienes la necesidad de mirarme cada mañana, que te has olvidado que he sido tu primera y tu única, dime que no me aprecias, que no me quieres volver a ver, miénteme y dime que no me quieres, miénteme como haces siempre, miénteme.

Comentarios

Entradas populares de este blog

....

—Estoy triste. —¿Por qué? —¿Puedo ser sincera? —Por favor. —Es de noche, y no tardaré mucho en acostarme, pero no conseguiré dormirme hasta dentro de un par de horas. Mientras tanto, daré vueltas en la cama, sin saber muy bien por qué, sintiéndome un poco vacía, sin saber qué me falta. Y así, siempre. Hay noches en las que no puedo ni llorar y tengo una presión en el pecho que yo qué sé. Cierro lo s ojos e intento hacerla desaparecer, pero no lo consigo. Temo... temo estar convirtiéndome en una causa perdida. Temo que mañana será como hoy, y siempre igual. Llevo mucho tiempo subiendo el volumen de la música cuando quiero escapar, como si así pudiese acallar las ganas que me queman. Sé que es triste, pero no puedo hacer otra cosa. Y me digo "Sonríe, la vida no está tan mal, chica", pero sólo son palabras. A veces creo que toda esto es una triste excusa para que, cuando sea feliz, sepa disfrutarlo. Ya sabes. Es lo que me digo cada noche. Otras noches ya no pue...
Me senté en la cama observándole mientras se vestía (Me pasaba media vida así), él hablaba de algo pero yo no lo escuchaba, ni si quiera le contestaba. Se acer có a mí, mientras me retiraba el pelo que me tapaba la cara, con sus manos. Intentó besarme, pero yo me aparté. Volvió a intentarlo, reaccioné de la misma manera que antes, volví a rechazarle. Entonces me agarro de la cara, y se quedó unos segundos mirándome sin decir nada. -¿Qué pasa enana?.

Esta noche quédate

Hoy el pasado me ha susurrado tu nombre, me ha vuelto a hablar de aquellas noches, me ha dicho que tus sábanas últimamente me llaman a gritos, que a tu almohada le faltan mis mordiscos e incluso que a las noches al acostarte echas de menos eso de que mi olor este disperso por toda tu cama, me ha dicho que a veces te da por nombrarme, que a veces te sale una sonrisa cuando pronuncian mi nombre... Echas de menos aquellas tardes que nos perdíamos entre tus sábanas, aquellos susurros cada vez que me incordiabas, aquellos besos a altas horas de la noche en tu portal o aquella vez tirados bajo el sol acariciándonos preguntándonos una y otra vez a donde nos llevaría todo esto... A ningún lado, he ahí la respuesta, o mejor dicho, a todos los lados. Me persigues, tu colonia, tu voz, tus palabras, tu ausencia, realmente me persigue todo lo que tenga que ver contigo, me persiguen las ganas de volver a verte, de volver a acariciarte, rozarte o simplemente besarte, me persiguen las ganas de volve...