Desde que te has ido como puedes comprobar las cosas no me han ido muy bien, empecé perdiendo una de las cosas que más importantes de mi vida por un par de gramos, pero tarde me di cuenta de que esos gramos no iban a estar a mi lado al despertarme esas jodidas mañanas que tu bien conoces, con esa sonrisa y mirándome con esos ojitos, pidiéndome que le abrace fuerte.
Al principio pensé que se me pasaría, que desaparecerías de mi cabeza, que ya no te pasearías por ella durante todo el día, pero una vez más tarde me di cuenta de que tú eres mi droga más dura, esa droga que soy incapaz de dejar. Yo incapaz, ¿qué irónico verdad?
Siempre me dijeron que tu eras como un precipicio, y que yo tenía tendencia a resbalar. A enamorarme, vamos. Pero claro ¿Quién cojones se iba a imaginar que YO, el tío más frío del pueblo podría enamorarse de la chica más complicada? Es sorprendente como puede llegar a cambiarte las cosas una sola persona, una niña, la niña que te da las fuerzas que necesitas con un solo guiño o una simple mirada.
Ha pasado mucho tiempo, demasiado quizá, y sigo con la esperanza de que volverás, de que algún día volverás a entrar por esa puerta que aún sigue esperando tu llegada, como yo... Y es que cada domingo me suelo prometer que cambiaré de vida, que las cosas empezarán a cambiar desde ese mismo instante, pero llega el lunes y ya se me ha olvidado, bueno no, lo sigo recuerdando, pero me falta esa motivación que me empuje a ello, y joder es imposible, no la tengo, me faltas tú.
Te necesito más que nunca, y no sé que hacer, no estoy acostumbrado a esto, soy un inexperto perdido en algo que ni si quiera conoce, sé muy bien donde me estoy metiendo pero no sé como salir, tampoco sé como salir de esa mierda de mundo, estoy atrapado en demasiadas cosas ¿Lo ves? Me tienes atrapado, atontado, agilipollado.
Y no sé como he sido tan estúpido de intercambiarte por esa mierda, sé que no lo entiendes y nunca llegarás a entenderlo, pero déjame intentar explicarte que os pareceis, porque a pesar de que cuando tú estás cerca no duele, cuando me faltas tu al igual que esa mierda, me hundis, me hundo, me siento vacío, sin vida.
Y pensé... y creí... y me dijeron... me advirtieron... pero como siempre actúo por impulsos y esta vez me han hecho pasar una mala pasada...
Puf, estoy sin ti, jodido, jodidamente perdido.
Al principio pensé que se me pasaría, que desaparecerías de mi cabeza, que ya no te pasearías por ella durante todo el día, pero una vez más tarde me di cuenta de que tú eres mi droga más dura, esa droga que soy incapaz de dejar. Yo incapaz, ¿qué irónico verdad?
Siempre me dijeron que tu eras como un precipicio, y que yo tenía tendencia a resbalar. A enamorarme, vamos. Pero claro ¿Quién cojones se iba a imaginar que YO, el tío más frío del pueblo podría enamorarse de la chica más complicada? Es sorprendente como puede llegar a cambiarte las cosas una sola persona, una niña, la niña que te da las fuerzas que necesitas con un solo guiño o una simple mirada.
Ha pasado mucho tiempo, demasiado quizá, y sigo con la esperanza de que volverás, de que algún día volverás a entrar por esa puerta que aún sigue esperando tu llegada, como yo... Y es que cada domingo me suelo prometer que cambiaré de vida, que las cosas empezarán a cambiar desde ese mismo instante, pero llega el lunes y ya se me ha olvidado, bueno no, lo sigo recuerdando, pero me falta esa motivación que me empuje a ello, y joder es imposible, no la tengo, me faltas tú.
Te necesito más que nunca, y no sé que hacer, no estoy acostumbrado a esto, soy un inexperto perdido en algo que ni si quiera conoce, sé muy bien donde me estoy metiendo pero no sé como salir, tampoco sé como salir de esa mierda de mundo, estoy atrapado en demasiadas cosas ¿Lo ves? Me tienes atrapado, atontado, agilipollado.
Y no sé como he sido tan estúpido de intercambiarte por esa mierda, sé que no lo entiendes y nunca llegarás a entenderlo, pero déjame intentar explicarte que os pareceis, porque a pesar de que cuando tú estás cerca no duele, cuando me faltas tu al igual que esa mierda, me hundis, me hundo, me siento vacío, sin vida.
Y pensé... y creí... y me dijeron... me advirtieron... pero como siempre actúo por impulsos y esta vez me han hecho pasar una mala pasada...
Puf, estoy sin ti, jodido, jodidamente perdido.
Comentarios
Publicar un comentario