Ir al contenido principal

Vas de que puedes con todo y todo puede contigo



-Me lo prometiste, me prometiste no separarte de mi pasase lo que pasase, que no soltarías mi mano JAMÁS, que nunca me dejarías sola, que nunca te perdonarías verme sufrir por ti ¿Y ahora qué joder? ¿Ahora que cojones pasa, me lo puto explicas? 

+¿Qué que pasa Annia? Pasa el puto tiempo, hemos cambiado, a cambiado todo por desgracia, y esas palabras que te dije en su momento pensé que las mantendría siempre pero no puedo joder, no puedo, y sabes lo jodido que llevo yo los cambios, no me lo pongas más difícil por favor. 

-¿Más complicado? ¿A caso existe algo más complicado que todo lo que hemos pasado juntos? ¿A caso hay algo que pueda con nosotros, cuando hemos sido capaces de superado puto todo? Dímelo de verdad, y si es así me rindo, te juro que me rindo. 

+¿Sabes cual es tu problema Annia? Que esperas demasiado de mí. 

-No, no confundas, espero lo que sé que eres capaz de conseguir, porque tu puto problema es que vas de que puedes con todo y todo puede contigo, porque a la primera de cambio te acojonas y te escondes, te escondes como un maldito cobarde, aún siendo capaz de superar todo lo que se te ponga delante te escondes.Y ahora mismo te alejas de mi porque tienes miedo, tienes miedo a que todo se vaya a la mierda, a que yo sufra, a que suframos los dos y a que nuestros planes de futuro no se cumplan, eras tu el que me decía que el miedo no sirve para nada, y el que más miedo tiene aquí eres tú. 

+Claro que tengo miedo Annia, me acojona la idea de pensar que te despertaras en la cama de otro hombre que no sea yo, tengo miedo a que algún día solo tengas ojos para alguien que no sea yo, a que le regales tus mejores sonrisas, tus miradas y esa carita de niña buena que tan loco me vuelve. Si realmente esto es un pecado, que dios me castigue. 

-¿Primero me dices que no quieres saber nada de mí, que ya nada es lo mismo y ahora esto? ¿en serio? Yo estoy cansada, me he cansado de ti, de tus idas de olla, de tus tonterías, prefiero que te vayas, sí, para estar así de verdad prefiero estar lejos de ti, me sale más rentable y si estás lejos duele(s) menos, estoy cansada de que te acuerdes de mi solo cuando al final de la botella te sale mi nombre y quiero terminar con esto lo antes posible, hoy, ahora, porque estoy cansada de todo esto... estoy cansada de ti y de toda tu mierda.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Neguko gau arrunt bat

Neguko gau arrunt bat zen, edo hala zirudien behintzat. Kanpoaldean euriak dena bere mantuaz estaltzen zuen ahala, gure haragizko goseak lausotutako leihoetatik barnera kanpokoa baino ekaitz bortitzagoa sortzen ari zen. Ohe kantoiean eserita nengoen momentu horretan. Biluzik. Zuri begira. Zure janzteko era misteriotsu eta sentsual hori erreparatuz, betiko lez. Ordurarte elkarrekin igarotako momentuak burura etorri zitzaizkidan flashback moduan: lehenengo begirada, elkarri emandako lehen muxua, larrutan ibilitako leku ezberdinak… gezurra dirudi hamaika urte igaro direla jada. Konturatzerako, bere alboan hazi nintzela ohartu nintzen, agian nire izaeraren %85a berarekin osatu nuela; berak erortzen, zutitzen, sufritzen, borrokatzen, garaitzen zein porrot egiten ikusi ninduelako. Baina inoiz ez nintzen gai izan maiteminduta nengoela aitortzeko. Bera bitartean bakarrizketa antzeko bat egiten ari zen, ni aldiz zurrumurru batzuk entzuteko gai nintzen soilik. Bat batean nire...
Me senté en la cama observándole mientras se vestía (Me pasaba media vida así), él hablaba de algo pero yo no lo escuchaba, ni si quiera le contestaba. Se acer có a mí, mientras me retiraba el pelo que me tapaba la cara, con sus manos. Intentó besarme, pero yo me aparté. Volvió a intentarlo, reaccioné de la misma manera que antes, volví a rechazarle. Entonces me agarro de la cara, y se quedó unos segundos mirándome sin decir nada. -¿Qué pasa enana?.
No te culpo. En mi puta vida sería capaz de culparte de este puto caos y desequilibrio interno que tengo. No te culpo de nada, porque todo esto me lo he buscado yo solita. Comencé regalándome por tener una puta excusa para volver a verte y rozarte una vez más. Te vendía mi cuerpo a cambio de cuatro cumplidos y tres besos que siempre me dejaban con mal sabor de boca, pero eso era más que suficiente para sentirme un poco viva en ese sin vivir. Pero no te culpo porque yo sabía perfectamente donde me metía, pero era todo tan adictivo que no encontraba la manera de salir. No te culpo. No te culpo, porque tú desde un principio me dejaste claro que lo nuestro nunca sería, que lo nuestro nunca funcionaría. Y yo te juro que lo intenté, intenté mil veces ver que todo esto era un juego, de que los dos jugábamos y disfrutábamos, pero solo acabé auto engañándome una vez más. Nunca hemos jugado en el mismo nivel, y tú lo sabías perfectamente. Siempre has jugado con ventaja. Y no te culpo...